|
:: CONOCE TUS MOTIVOS ::
:1::: REFLEXIONA
SOBRE EXPERIENCIAS PASADAS
Haz una lista de aquellas situaciones
que te han sido difíciles de llevar porque no
podías fumar (o aquellas que no has sido capaz
de resistir), y otra lista con aquellas ocasiones en
las que pasar sin fumar no ha supuesto mayor problema.
Anota qué estaba haciendo en cada caso, qué
gente se encontraba contigo y cuáles de ellos
estaban fumando, cómo te sentías y todo
lo que te parezca relevante. Ahora, compara ambas relaciones.
¿Cuáles son las principales diferencias?
Si se encuentran coyunturas similares en ambos listados,
las diferencias pueden ser importantes. ¿La diferencia
la marcan tus sentimientos al respecto de esas situaciones?
Intenta elaborar estrategias para manejar las diferentes
situaciones, usando siempre que sea posible la comparación
con aquellas experiencias propias que te resultaron
menos duras.
:2::: EXPLORA TUS HÁBITOS
COMO FUMADOR
Uno de los retos a la hora de entender
la adicción es separar las veces que se necesita
fumar inducido por la coyuntura de aquellas en que el
deseo de fumar lo despierta la necesidad fisiológica
de nicotina. Para conocer tus pautas como fumador, elige
ciertas situaciones y decide no fumar (al menos una
vez) en cada una de ellas para ver qué ocurre.
Incluso si resulta que la tentación es tan fuerte
que cedes y fumas casi de inmediato, habrás aprendido
algo más de tí mismo y de tus límites.
La próxima vez podrías
intentar fumar un cigarrillo justo antes de entrar en
situación o, si esto no es posible, permanecer
en esa situación durante unos minutos después
de apagarlo. Cuando hagas esto, observa si no fumar
en esa coyuntura la hace más dura o no. Si es
así, ello sugiere que tendrás que aprender
de nuevo cómo enfrentarte a esa situación
sin fumar. En cambio, si te sientes igual en esa escena
con y sin tabaco, entonces el problema tendrá
que ver más con la necesidad física de
nicotina. Es algo que debería desaparecer en
unas pocas semanas al dejar de fumar.
Si, por el contrario, logras pasar
sin tabaco en una de esas situaciones (cuando ya llevas
un tiempo sin fumar), una escena similar en el futuro
tampoco debería representar un problema cuando
lo hayas dejado por completo. Asegúrate de hacer
una relación de aquellas situaciones que es probable
sean difíciles sin tener en cuenta la nicotina,
de aquellas que es probable sean complicadas cuando
hay ansia de nicotina y de aquellas en las que crees
que te las apañarás razonablemente bien.
Hay algunas cosas que deberías
tener en cuenta cuando experimentes de este modo. Sobre
todo, observar cómo te sientes. ¿Influyen
tus sentimientos de partida en la magnitud de tus ansias
por fumar? Si influyen ¿en qué medida?
¿Cambian tus sentimientos cuando puedes fumar
y cuando no puedes (sientes mayor ansiedad o disgusto)?
¿Te sientes más o menos confuso? Si en
una de esas escenas te sientes inadaptado o a disgusto,
eso es un claro síntoma de que necesitarás
practicar más pasando sin fumar en ese contexto.
Necesitarás aprender a estar sin el apoyo de
un cigarro, a vivir sin el tabaco como pilar. Observa
también cómo te trata la gente en estas
situaciones, tanto los fumadores como los no fumadores.
En aquellas circunstancias en las que tengas dificultades
(particularmente en situaciones de interacción
social), es buena cosa prestar atención a lo
que hacen los no fumadores; ya que pueden aportarte
pautas útiles sobre qué podrías
hacer tú mismo en esa situación.
Una estrategia adicional para identificar
escenas potencialmente difíciles o tentadoras
es marcar chicles de nicotina antes y, quizá,
durante la situación que quieres poner a prueba.
Puedes hacerlo en lugar de fumar de antemano. Si el
chicle hace la escena más llevadera, entonces
los problemas con dicha situación se deben enteramente
a tu adicción.
Si, de cualquier forma, sigues teniendo
dificultades aún con los chicles de nicotina,
ello indica que hay nuevos hábitos que debes
aprender. Los chicles de nicotina están de venta
en farmacias, pero si no los has usado nunca es mejor
que consultes antes con tu farmacéutico, dado
que hay personas en las que estas gomas de mascar parecen
no ser útiles y otras que deben tomarlas con
precaución.
Si aplicas sistemáticamente estas estrategias
comprenderás mejor tu adicción, tendrás
identificadas las situaciones potencialmente conflictivas
y estarás mucho mejor situado para lograr dejar
el tabaco. No sólo estarás mejor preparado
para resistir posibles tentaciones, sino que habrás
empezado a transformar esas escenas relacionadas con
el tabaco en situaciones en las cuales te sientas igual
de cómodo sin tus cigarrillos. Asimismo, al principio
de dejarlo, podrás evitar algunas escenas problemáticas
y pasar más tiempo en aquellas en las que te
sientas a gusto.
Artículo
publicado el día 15/09/2003
Redactado por isanitas.com
|