Una
de las acciones dañinas del tabaco, como la
de alguna droga, es incrementar – básicamente
a causa de su toxicidad -, la pérdida de peso.
Fumar
es patrimonio de la insatisfacción o ansia,
que daña a quien lo practica, a la familia
y a la sociedad. Al dejar de fumar, muchos pacientes
aumentan su apetito o transfieren su ansia, a comer
intempestiva o compulsivamente.
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