
Tener fuerza de voluntad es la clave para dejar de
fumar y es básico para llegar a ignorar los
clásicos efectos secundarios de la deshabituación
tabáquica: irritabilidad, insomnio y/o sudoración.

Más de 600 aditivos "invitan" al
fumador a no dejar el hábito. El cigarrillo
es un producto muy simple: un tubo de papel relleno
de tabaco. Sin embargo, nada más lejos de la
realidad.

Más que ninguna otra enfermedad, el hábito
de fumar es la mayor fuente de fallecimientos e incapacidades
hoy día a nivel mundial. Concretamente, en
España se producen 40.000 muertes al año
debido al tabaquismo.
Hay
un buen número de experiencias desagradables
asociadas al síndrome de abstinencia que son
comunes durante la primera semana sin tabaco. También
hay algunas pautas que pueden hacerlas algo más
llevaderas, pero se debe estar preparado para sufrir
un poco en cualquiera de los casos.

Un no-fumador es alguien que no se arrepiente de dejar
el tabaco y no ve razón alguna para volver
a fumar. Alguien que sabe que puede disfrutar la vida
y manejar cualquier problema igual o mejor que cuando
fumaba.

Consejos prácticos para que los primeros días
tras tomar la decisión de dejar de fumar sean
más llevaderos.

Cuanto más entiendas tu adicción, más
comprenderás el desafío al que te estás
enfrentando y mejor situado estarás de cara
a desarrollar un nuevo estilo de vida libre de humos.

Cuando se deja de fumar, puede ser conveniente implicar
a aquellos con quienes compartimos techo pero con
las visitas es diferente.
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