La miopía
La miopía es una afección que impide ver bien de lejos. El ojo es incapaz de enfocar los objetos alejados, por lo que se ven borrosos.
Casi todas las formas de miopía se consideran una variación de la visión normal y no una enfermedad. Por lo general, la visión puede corregirse con gafas o lentes de contacto y, en algunos casos, con cirugía ocular por láser.
El ojo y la miopía
La luz que entra en el ojo es enfocada sobre la retina, que es la zona de la pared posterior del globo ocular. El 70% de la luz que entra en el ojo es enfocada por la córnea (una estructura transparente con forma de cúpula que forma el revestimiento externo de la pupila). El resto es enfocado por el cristalino, situado detrás de la córnea.
Cuando la luz se enfoca debidamente sobre la retina, vemos una imagen nítida. Si la luz se enfoca por delante de la retina, la imagen está borrosa (ver ilustración ¿Cómo enfoca el ojo?).
En la miopía, la córnea es demasiado curva o el globo ocular demasiado largo, por lo que las imágenes se enfocan por delante de la retina y no directamente sobre ella.
¿Quién puede sufrir miopía?
La miopía suele aparecer en la infancia o al principio de la adolescencia (entre los 8 y los 14 años). El riesgo de tener miopía aumenta cuando se tienen antecedentes familiares. También puede existir una relación entre la miopía y el esfuerzo visual prolongado, como leer o ver la televisión demasiado cerca de la pantalla, si bien apenas existen datos científicos que lo demuestren.
La miopía puede asociarse a determinados tipos de cataratas, afección en la que el cristalino se vuelve opaco. También puede estar causada por un trastorno denominado queratocono, en el que la córnea pierde su espesor y se curva.
La miopía temporal, llamada seudomiopía, puede obedecer a varias enfermedades o estar provocada por el consumo de ciertos fármacos o drogas. Por ejemplo, la miopía puede ser el primer signo de la diabetes de tipo 2 (no insulinodependiente). Los síntomas de la seudomiopía suelen desaparecer cuando se trata la causa subyacente.
“Las personas miopes ven borrosos los objetos alejados, mientras que perciben los cercanos con mayor nitidez. Otros síntomas son dolor de cabeza y vista cansada.”
Efectos de la miopía
Las personas miopes ven borrosos los objetos alejados, mientras que perciben los cercanos con mayor nitidez. Otros síntomas son dolor de cabeza y vista cansada.
La miopía aparece conforme crece el globo ocular, por lo que comienza en la infancia y puede empeorar durante la adolescencia. Normalmente, deja de avanzar en la edad adulta.
Los niños menores de ocho años no siempre se dan cuenta de que ven borroso. Los padres o los profesores pueden sospechar que el niño tiene miopía si entrecierra los ojos o frunce el ceño con frecuencia, si acerca los libros a los ojos o si tiene dificultades para ver la pizarra, la televisión o la pantalla del cine.
La hipermetropía es otra afección que es propia del envejecimiento. Puede contrarrestar los efectos de la miopía leve, por lo que algunas personas miopes, con la edad, se dan cuenta de que no necesitan las gafas para ver de cerca. A veces se llama ¿segunda vista?
Problemas relacionados
La mayoría de las personas tienen miopía leve y no supone ningún problema grave.
Sin embargo, en raras ocasiones, el globo ocular sigue creciendo y la miopía empeora progresivamente, lo que se denomina miopía patológica. Las personas con este tipo de miopía corren un mayor riesgo de sufrir otros problemas oculares, que a veces culminan en ceguera.
Por ejemplo, algunas personas con miopía intensa pueden sufrir un desprendimiento de retina, lo que sucede cuando el revestimiento de la retina se separa de la pared posterior del globo ocular. Requiere tratamiento quirúrgico urgente para evitar la pérdida permanente de la visión.
Revisión de la vista
Es importante diagnosticar la miopía lo antes posible, ya que para los niños pequeños ver mal puede suponer un grave inconveniente. En algunos colegios se realizan revisiones de la vista. Si no es así, los padres deben llevar a su hijo al optometrista (óptico) para que le revise la vista.
Los niños menores de 16 años deben acudir a revisión una vez al año si no presentan ningún problema. Si se identifica algún problema, la revisión se realizará cada seis meses. En el caso de los adultos, las revisiones se harán cada dos años, o con mayor frecuencia si tienen algún problema.
Para diagnosticar la miopía, se pide a la persona que lea una tabla (tabla optométrica o de Snellen) desde una distancia de seis metros. La tabla contiene letras grandes en la parte superior y pequeñas en la inferior.
Las personas con una vista normal serán capaces de leer la tabla entera a una distancia de seis metros, lo que se denomina visión 6/6. Si tienen miopía, su visión será de 6/12, lo que significa que a seis metros pueden leer lo que una persona con vista normal lee a 12 metros.
Tratamiento
Normalmente, la miopía puede corregirse con gafas o con lentes de contacto. Actúan enfocando la imagen sobre la retina.
- ¿Gafas o lentillas?
Las gafas son válidas a todas las edades y son más económicas que las lentillas. No obstante, interfieren en algunos tipos de trabajo y se empañan con el frío y la humedad. Algunas personas las encuentran incómodas o poco atractivas.
Las lentillas proporcionan mejor visión lateral que las gafas, y existe una amplia gama para cubrir las necesidades de cada persona. Hay quien las prefiere a las gafas. Sin embargo, las lentillas tienen que lavarse y desinfectarse (si no son desechables), y hay que tener cuidado al ponérselas y quitárselas. Además, pueden causar infecciones, sequedad ocular y rasguños en la córnea.
- Cirugía correctiva
La cirugía puede corregir la miopía modificando la forma de la córnea. Se practican varios tipos de operaciones:
Lasik (queratomileusis in situ con láser)
Se trata de un tratamiento de la miopía relativamente nuevo. Se levanta una pequeña capa de la córnea, y se moldea el tejido corneal con un láser de gran precisión. Este procedimiento suele realizarse en un solo día y dura unos 15 minutos por ojo. Es normal ver borroso durante unos días. No se han demostrado ni la seguridad ni la eficacia de este procedimiento a largo plazo.
Queratectomía fotorrefractiva (PRK)
Se utiliza un láser para actuar sobre el tejido de la córnea y modelarla de nuevo. Puede ser más doloroso que el LASIK y la recuperación es más lenta.
Queratotomía radial
Se realizan varios cortes diminutos en la córnea para aplanarla. Es un procedimiento antiguo que ha sido sustituido por las otras técnicas.
La decisión de operarse
Antes de decidir si vas a operarte o no, debes conocer los posibles efectos secundarios y el riesgo de complicaciones, para poder dar tu consentimiento informado.
- Efectos secundarios. Todo tratamiento eficaz se asocia a efectos no deseados, pero casi siempre pasajeros. Los efectos secundarios consisten en pequeñas molestias y lagrimeo de los ojos durante unas horas, sensibilidad a la luz y posible sequedad de los ojos durante un máximo de seis meses posteriores a la cirugía.
- Complicaciones. Las complicaciones son los problemas inesperados que pueden producirse durante la operación o después de la misma. Afectan a muy pocas personas, pero las posibles complicaciones más importantes son:
- Opacidad de la córnea (suele mejorar con rapidez).
- Resplandor alrededor de las luces brillantes.
- Corrección por exceso (hipermetropía) o por defecto (miopía mal tratada).
- Infección de la córnea, que se trata normalmente con antibióticos en forma de colirio.
- Aumento de la presión del ojo (glaucoma).
- Punción de la córnea o del globo ocular.
- Desprendimiento de retina.
La cirugía no corrige el proceso normal del envejecimiento de los ojos y algunas personas que reciben tratamiento para la miopía siguen necesitando gafas después de los 40 años.
Artículo publicado el día 25/10/2004
Redactado por
sanitas.es bajo la supervisión médica del Dr. Ignacio Orive, Director de Calidad Asistencial de Sanitas
Actualizado por tuotromedico.com Octubre 2007